España enfrenta días clave para frenar los incendios cerca de Madrid
España enfrenta dos días clave para controlar los incendios en las inmediaciones de Madrid, donde decenas de miles de evacuados albergan la esperanza de volver pronto a sus casas o a lo que quede de ellas.
El avance de estos fuegos de magnitud histórica se ralentizó, dijeron el lunes las autoridades, que quieren estabilizar su perímetro antes de una nueva ola de calor a partir del miércoles que elevará el riesgo de incendios a niveles extremos.
A los fuegos en los alrededores de Madrid se suma otro foco en el este del país, en Castellón, adonde viajó este lunes el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez.
"Quedan horas difíciles, horas complejas, vamos a tener un aumento de las temperaturas", afirmó el dirigente socialista.
Los incendios avanzaron rápidamente por la vegetación seca por las sucesivas olas de calor que comenzaron en mayo y la falta de lluvia, y en la zona de Madrid y sus alrededores, el fuego avanzó por decenas de miles de hectáreas y obligó a evacuar a 75.000 personas de sus casas o sus lugares de vacaciones.
En Cebreros, a unos 100 kilómetros de Madrid, el cielo está cubierto de humo blanco y huele a quemado. En las afueras todavía hay vegetación ardiendo.
David Sánchez, un pintor y decorador de 48 años, es uno de los evacuados que pudo volver este lunes a su casa y a su regreso encontró sus plantaciones quemadas.
"A mí se me han quemado muchas olivas y pistachos, ¿sabes? Pues ahora a limpiarlo y a volver a plantar y ya está. Es una mierda, la verdad. Y es que volvió a activarse el fuego ahí abajo".
- "No sabemos nada" -
En un albergue improvisado instalado en Las Rozas, un suburbio de Madrid, los desplazados se preguntan con qué se encontrarán si les permiten volver a sus casas.
David Leiva, un portero de 32 años, portero en una comunidad de vecinos, señaló que el proceso fue "algo caótico".
"No sabemos en qué momento vamos a llegar a casa, si se va a quemar (...) No sabemos nada", contó.
Ese fuego, nacido en la provincia de Ávila pero que se ha extendido a la región de Madrid, es el "mayor incendio forestal de la historia reciente" de España, con casi 50.000 hectáreas afectadas, afirmó el domingo el gobierno.
La reapertura del tráfico en algunas carreteras hasta ahora cortadas permitió constatar este lunes los efectos de las llamas: una decena de vehículos carbonizados en un polígono industrial, un pino que todavía ardía en medio de un bosque chamuscado o un cervatillo muerto con el pelaje quemado y la lengua colgando.
"Es desolador. Ciervos muertos, animales desaparecidos. Ahí arriba hay animales muertos, los tengo grabados", dijo a la AFP Karim Benali, un voluntario de la zona en una carretera cerca del municipio de Navaluenga.
"Nadie ha hecho nada (...) Aquí se ha dejado que ardiera", se quejó.
- "Una emergencia climática" -
Durante la noche del domingo, la bajada de temperaturas, la atenuación del viento y una mayor humedad favorecieron el trabajo de los bomberos.
Los incendios "han disminuido en su avance", informó la delegación del Gobierno español en Madrid, aunque advirtió que el fuego "sigue activo y sin estabilizar".
Además, la ventana de oportunidad es corta, con la llegada a partir del miércoles de una nueva ola de calor que se alargará "al menos" hasta el domingo y puede llevar los termómetros hasta los 40 ºC.
El riesgo de incendio aumentará "hasta situarse en valores extremos, dificultando las labores de extinción", alertó la agencia meteorológica AEMET.
Lunes y martes "son unos días absolutamente centrales" para controlar el fuego, advirtió el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
"No es una sucesión de episodios aislados", sino "la expresión más dolorosa de una emergencia climática", aseguró. "Ya no es una excepción, es la regla en sí misma".
El cambio climático, causado principalmente por la combustión continuada del petróleo, del carbón y del gas, agrava la sequía actual, concluyeron climatólogos del grupo World Weather Attribution en un estudio publicado la semana pasada.
R.Michiels--LCdB