Vecinos de un pueblo evacuado por un incendio en España vuelven con incertidumbre a sus casas
A María Paz Bolaños se le quiebra la voz cuando habla de su casa de Navas del Rey, uno de los pueblos situado en la zona cero del incendio que devora el oeste de Madrid.
"De milagro" las llamas solo arrasaron el jardín, dice Bolaños a la AFP.
"Supongo que han sido mi abuelo y mi padre, desde el cielo, los que han hecho que el fuego entrara aquí y se detuviera ahí", añade.
"La casa tiene esta ligera marca de quemadura, pero está intacta", explica esta mujer de 62 años, visiblemente "aliviada" tras varios días de espera sin saber qué pasaba con su hogar.
Bolaños vive hace medio siglo en esa casa. "Toda la familia se ha casado aquí: hemos tenido hijos aquí...", cuenta.
Siguió la evolución de la situación junto a su marido Fernando y su hijo Alejandro. "Nos hemos quedado pegados a la tele y a nuestros teléfonos durante cuatro días, intentando tener noticias", explica.
Los 3.500 habitantes de su pueblo, situado a 55 km de Madrid, fueron evacuados por la amenaza de las llamas.
El martes, las autoridades levantaron la orden de evacuación para 13 municipios de la Comunidad de Madrid -entre ellos Navas del Rey- y de Castilla y León, lo que supone una de las primeas señales positivas de una tragedia que ha devorado ya 77.000 hectáreas.
- "Un desastre" -
No todos los vecinos de Navas del Rey han corrido la misma suerte que la familia Bolaños.
Los evacuados iban regresando poco a poco a última hora de la tarde del martes a este pueblo rodeado por terreno boscoso y escarpado.
Al lado de un inmueble calcinado se ve una mansión intacta, en la que solo la ceniza que flota en el agua de la piscina recuerda que por aquí pasó un incendio.
A poca distancia, un padre y sus dos hijos contemplan los daños de su casa en silencio. El trío deambula por este pequeño edificio destrozado, completamente calcinado y ennegrecido.
"Es un desastre", susurra uno de los hijos a un conocido.
- "¿Cómo está tu casa?" -
En este tramo de calle, la mitad de las casas han corrido la misma suerte.
Miriam Jiménez, una jubilada de 67 años, es una de las más afortunadas: "Gracias a Dios, (solo) el jardín ha quedado completamente destrozado", explica.
"No sabemos cómo ha sobrevivido nuestra casa", continúa.
A primera hora de la tarde, Navas del Rey recuperaba poco a poco el aspecto de un pueblo español acogedor y tranquilo.
Hoy, como muestra de las circunstancias inusuales, los vecinos se saludan en voz alta: "¿Cómo está tu casa?".
Según una primera estimación del ayuntamiento facilitada a la AFP, medio centenar de casas fueron arrasadas por las llamas, mientras que otras tantas han sufrido daños.
A pocos kilómetros del pueblo, el fuego sigue activo, en vísperas de una nueva ola de calor.
U.Laurent--LCdB