Tradición, Trump y tenis: cinco cosas sobre el papa León XIV
El 8 de mayo de 2025, Robert Francis Prevost se convirtió en el primer papa nacido en Estados Unidos, con el nombre de León XIV.
Estas son cinco de las cosas que hay que saber sobre el primer año de pontificado del papa, nacionalizado peruano y líder espiritual de los 1.400 millones de católicos que hay en el mundo.
- Discreción y tradición -
León tiene un estilo discreto que contrasta con el de su predecesor argentino, Francisco, conocido por su espontaneidad y su temperamento a veces acalorado.
El estadounidense, que habla con soltura en italiano, español e inglés -su lengua nativa-, pocas veces hace comentarios improvisados. Escucha, pregunta y prefiere pensarse las cosas un tiempo y no tomar decisiones precipitadas.
El soberano pontífice, de 70 años, recuperó algunas tradiciones que Francisco había dejado de lado, como llevar la 'mozzetta' roja, una capa corta, para actividades formales.
También se ha instalado en los apartamentos papales del Palacio Apostólico del Vaticano, que Francisco rechazó, prefiriendo vivir en una casa de huéspedes más modesta.
También ha reanudado el uso de la residencia papal de verano en Castel Gandolfo.
- Prioridades sociales -
En línea con el último papa del mismo nombre, León XIII, que en el siglo XIX abogó por los derechos de los trabajadores durante la revolución industrial, el norteamericano ha advertido en reiteradas ocasiones sobre los riesgos que entraña la nueva revolución tecnológica y, en especial, la inteligencia artificial (IA).
León XIV ha señalado que la IA puede conducir al "control social" y ha denunciado los efectos nocivos que tiene en el medio ambiente, por ejemplo, por la extracción de los metales raros que necesitan sus aparatos para funcionar.
En su publicación más destacada, "Dilexi Te", pone la lucha contra la pobreza en el centro de la misión de la Iglesia católica.
Durante una gira reciente por África, denunció las desigualdades, la corrupción y la explotación injusta de los recursos naturales por parte de "tiranos".
Como Francisco, León -que estuvo dos décadas de misionero en Perú- también ha hecho de la defensa de las personas migrantes un punto esencial de su agenda.
Este verano visitará dos puntos de llegada de personas migrantes procedentes de África: el archipiélago español de Canarias y la isla italiana de Lampedusa.
- Relación tirante con Trump -
En abril, León XIV tuvo un choque con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Al principio dejó que los obispos estadounidenses se pronunciaran contra las políticas de la administración estadounidense y solo criticó directamente las drásticas medidas de Trump contra la inmigración al cabo de varios meses.
Pero desde enero fue acentuando su retórica antibélica, hasta llegar a condenar la amenaza de Trump de destruir Irán como algo "verdaderamente inaceptable".
Por su parte, el presidente estadounidense criticó al pontífice como alguien "DÉBIL en materia de crimen, y terrible para la política exterior".
El papa reaccionó afirmando tener el "deber moral de expresarse" contra la guerra.
Según los analistas, el episodio marcó un antes y un después, que reafirma la negativa del Papa a dejarse utilizar con fines políticos.
- El reto de la unidad -
Frente a las tensiones entre las facciones de la Iglesia católica reformista y conservadora, el papa ha incrementado sus llamados a la unidad, con su lema: "In Illo uno unum" (Uno en Cristo).
Al permitir que la misa se vuelva a oficiar en latín en la basílica de San Pedro, León puso a los tradicionalistas de su parte.
Y León prometió una mayor variedad de voces, luego de que durante el pontificado de Francisco hubo quien criticó que el papa gobernaba de forma unilateral.
Ha convocado a cardenales de todo el mundo a Roma para celebrar dos concilios, en enero y en junio, con el fin de involucrarlos más en las decisiones importantes de la Iglesia.
No obstante, ha tenido que hacer frente a desafíos a su autoridad, entre ellos los planteados por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, una comunidad tradicionalista que amenazó con ordenar nuevos obispos sin la aprobación del Vaticano.
- Tenis y White Sox -
Al margen de la solemnidad de su cargo, León tiene gustos sencillos que lo hacen más cercano: es aficionado al tenis y a la natación, y lleva un reloj inteligente bajo la sotana.
Aunque ya no va al gimnasio, sigue disfrutando del deporte, una de sus pasiones, durante su día libre (los martes) en Castel Gandolfo.
Orgulloso de ser de Chicago, León es un fiel seguidor del equipo de béisbol de los White Sox, y repite con alegría el eslogan del equipo cuando alguien lo grita en plena calle, a su paso en coche.
Diplomado en Matemáticas, nunca se salta su partida diaria de Wordle, un juego en línea en el que los jugadores deben adivinar una palabra en seis intentos, compitiendo con su hermano John.
B.Francois--LCdB