Los separatistas de Yemen denuncian ataques mortales de la coalición saudita
Los separatistas de Yemen, respaldados por Emiratos Árabes Unidos, denunciaron el viernes ataques mortales contra sus posiciones de la coalición militar dirigida por Arabia Saudita en este país, escenario de una compleja guerra.
El reciente avance de estos separatistas en el sur del país supone un giro en el conflicto que opone al gobierno reconocido por la comunidad internacional y los rebeldes hutíes respaldados por Irán.
Estos tomaron en 2014 la capital Saná y amplias partes del norte del país, desde las que lanzan ataques contra Israel o contra buques que transitan por el mar Rojo.
Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, vecinos y aliados tradicionales aunque cada vez más distantes, se oponen a los hutíes, pero respaldan facciones distintas dentro del gobierno yemenita.
La fractura se hizo evidente esta semana, cuando Riad bombardeó un cargamento de armas presuntamente procedente de Emiratos Árabes en un puerto yemenita controlado por los separatistas.
Acusados por sus vecinos de fomentar el conflicto, los emiratíes anunciaron la retirada de sus tropas de Yemen, pero las hostilidades continúan.
Un jefe local de los separatistas del Consejo de Transición del Sur (CTS), Mohamed Abdulmalik, dijo el viernes a AFP que bombardeos sauditas contra sus posiciones dejaron siete muertos y una veintena de heridos en la provincia de Hadramaut.
Poco antes, las fuerzas prosaudíes en esta provincia habían anunciado el lanzamiento de una operación para retomar "de manera pacífica" las posiciones que habían pasado a control de los separatistas.
Fuentes sauditas confirmaron que los ataques los realizó su coalición, formada en 2015 para combatir a los rebeldes hutíes en el norte del país.
"No terminarán hasta que el Consejo de Transición del Sur se retire", dijo una fuente cercana al ejército saudita.
Riad ha instado repetidamente al CTS a retirarse de las zonas tomadas a raíz de la ofensiva lanzada a principios de diciembre.
Los separatistas se oponen a ceder terreno, aunque el jueves se dijeron dispuestos a trabajar con las fuerzas afines a Riad.
Estas tensiones amenazan con debilitar todavía más al país más pobre de la península arábiga, azotado por una de las peores crisis humanitarias del mundo y por cientos de miles de muertes desde el inicio de la guerra en 2014.
C.Timmermans--LCdB