Los republicanos de la Cámara rechazan el plan del Senado para poner fin al caos en los aeropuertos de EEUU
Los republicanos de la Cámara de Representantes rechazaron un acuerdo bipartidista para financiar temporalmente el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y aprobaron su propia medida el viernes por la noche, prolongando así un estancamiento presupuestario que ha causado caos en los aeropuertos de Estados Unidos por semanas.
El proyecto de ley provisional, que propone financiar completamente el DHS durante ocho semanas, fue aprobado por 213 votos a favor y 203 en contra, después de que los republicanos de la Cámara se negaran a considerar un acuerdo del Senado que excluía la financiación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la patrulla fronteriza (CBP).
Este bloqueo presupuestario ha obligado a miles de agentes de seguridad aeroportuaria a trabajar sin sueldo desde mediados de febrero. La Casa Blanca ha ordenado que se les pague, sin especificar cómo.
Una medida de financiación "que consolida el statu quo está condenada al fracasa antes de llegar al Senado, y los republicanos lo saben", declaró en un comunicado el líder demócrata del Senado, Chuck Schumer.
"Los demócratas financiaremos las funciones críticas de Seguridad Nacional, pero no entregaremos un cheque en blanco a la letal e ilegal milicia de inmigración de Trump sin que haya reformas", agregó.
La votación nocturna se produjo después de que el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson, calificara el proyecto de ley bipartidista del Senado de "chiste".
Anunció que los republicanos presentarían un proyecto de ley alternativo que financiaría completamente al personal de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA), así como a los agentes de inmigración y a los miembros de la Patrulla Fronteriza.
Los republicanos disponen de la mayoría en ambas cámaras del Congreso, pero debido al reglamento del Senado, es necesario un cierto número de votos demócratas para aprobar los textos presupuestarios.
Desde el 14 de febrero, la financiación del Departamento de Seguridad Nacional está congelada debido al profundo desacuerdo entre demócratas y republicanos en el Congreso sobre la actuación del ICE, muy cuestionado por sus tácticas agresivas contra los inmigrantes indocumentados y por la muerte de dos ciudadanos estadounidenses durante operaciones en enero.
Esto impide el pago de los salarios de los agentes de la TSA. El ausentismo y las dimisiones se han disparado, reduciendo los efectivos disponibles.
En un país donde viajar en avión es algo muy común, las imágenes de filas de espera de varias horas para pasar los controles de seguridad llevan días ocupando las portadas de los medios estadounidenses.
B.Hendrix--LCdB